Bienestar  ·  18 de julio de 2026

Vivienda compartida para personas mayores

Imagen: Magnific

Sonia estudió un año en Lisboa. Hacía la carrera de Filología Portuguesa, con vistas a ser profesora de esta lengua. Con el fin de reducir los gastos ella decidió compartir piso con una señora de 84 años, llamada Beatriz. No obstante, había una razón más poderosa: el hecho de querer empaparse de la cultura y la lengua tradicionales, ya que la señora Beatriz le ofreció una habitación en el barrio de la Alfama.

La alternativa habitacional se ha convertido en una forma de vida en algunas personas mayores. A cambio de alojar a un estudiante, ellos se ocupan de las tareas domésticas, aunque lo que más le cautivó a Sonia fueron las conversaciones sobre cómo era la vida en el barrio, tan cercanas de alguna forma a su país, y a la vez tan lejanas con ese toque legendario.

No a todo el mundo le gustan las residencias como opción para vivir y ser atendido, en los casos en los que haga falta. Hay otras opciones de vivienda para personas mayores, y una de ellas es la comentada asociación con estudiantes deseosos de formar parte por un año de la vida local. Es una posibilidad desarrollada en los últimos años, y para acceder a la habitabilidad intergeneracional la mejor forma es preguntar en el ayuntamiento de cada sitio. Suelen tener asociaciones con entidades educativas, sobre todo universidades, y la tendencia es escuchar que a los mayores les viene muy bien, porque así no tienen que moverse de su entorno, y están en permanente socialización.

El modelo cohousing, por su parte, se está implementando con fuerza en los últimos tiempos, y por parte de empresas privadas. Los residentes en un piso de estas características tienen espacios comunes y espacios privados, la habitación de cada uno. Hay que tener en cuenta que el precio de una residencia no es viable para muchas personas, dependiendo de la situación, aunque como es lógico las alternativas habitacionales mencionadas están pensadas para hombres o mujeres que dispongan de un nivel apropiado de socialización.

Algunas de estas empresas de pisos compartidos tienen un servicio de supervisión, como el caso de Hogares Compartidos, y se insiste en la necesidad de paliar la falta de recursos. Se espera que en los próximos años las opciones diferentes a las residencias estén más desarrolladas, para satisfaces a aquellos que tengan esta idea. En Europa estas modalidades se han practicado durante años, con gran éxito, sobre todo en los países nórdicos y en el Reino Unido.

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