Escribir en la jubilación

Imagen: Magnific
La jubilación tiene la ventaja de poder aprovechar el tiempo en diferentes ocupaciones. Hablamos aquí de la ocupación de escribir. Siempre has soñado con tener espacio suficiente en la vida como para contar grandes historias, aunque el trabajo no lo ha permitido hasta ahora. Puede ser que haya llegado el momento, y con estas claves podrás encontrar la mejor forma de aprovechar una imaginación desbordante.
1. No desestimes a la lectura
Este punto es obvio, y como es lógico pensamos que si te gusta escribir, también te gustará leer. Los clubes de lectura, y las bibliotecas, están muy frecuentadas por personas jubiladas. Cualquier persona que tenga como fin hacer arte, ya sabe que todo empieza por la recepción de unas influencias, aunque con seguridad ya las ha recibido, por medio de los clásicos de la literatura.
2. Aprovecha el contexto propio
La mejor forma de escribir una buena novela, o un buen relato, es inspirándose en la propia vida. Los escritores emplean una forma conocida: antes de escribir una obra deben meterse en las situaciones, y si no las han vivido es muy difícil que pueda salir algo bueno. Es una de las ventajas que tiene ser jubilado. El bagaje es grande.
3. No caigas en la vanidad
Es un error muy común. Tú escribes porque hacer literatura es un oficio, aunque no sea remunerado en la mayoría de las ocasiones. De esta forma quieres relacionarte con el mundo, quedarte a vivir en los lectores durante el tiempo que dure lo que has escrito. Es una ocupación, y no debe verse como algo vanidoso. Tampoco como un simple hobby, porque no lo es.
4. Da a conocer la obra
La tarea de ponerse delante de un ordenador es solitaria, a pesar de que enganche mucho, sobre todo refiriéndonos a las novelas. Y si no engancha, no merece la pena. Pero además de eso, hay una parte que depende de la asistencia a ferias literarias y a presentaciones, donde se ha conocido la obra. Insistimos en que hay que lograr forjar la personalidad propia de un escritor, y para eso la mejor forma vuelve a ser el hecho de haber vivido directa o indirectamente lo que se ha escrito.
5. Recursos de Internet
En Internet hay plataformas como Club de Lectura o Me gusta Escribir, donde es posible conocer a otros autores. Decimos también que estos encuentros con aficionados lectores no tienen por qué quedarse aquí, sino que deben seguir en tertulias literarias organizadas por ayuntamientos. Estos recursos se completan con la recomendación de hacer perfiles de escritor en redes sociales, y en estos perfiles reflejarás no solo tu afición, sino la relación con otros autores, tanto conocidos como menos conocidos.